lunes, 13 de abril de 2015

LA RECTORAL DE LOS RESTOS


     Una gran construcción con enormes salas y algunos detalles curiosos… el más “polémico”, los restos óseos encontrados en una especie de cajón de piedra que se encontraba en el sótano. Teniendo en cuenta que esta casa está al lado de un cementerio y que es costumbre cambiar los restos de unos nichos a otros cada cierto tiempo para hacer sitio, llegamos a pensar que podrían ser humanos a la espera de su morada definitiva; pero tras una segunda visita y con la ayuda de una bióloga, llegamos a la conclusión de que son de cánido… enorme, por cierto. 

¿Habremos encontrado los restos del guardián del inframundo?
 Descansa en paz Cerbero…





Tenía mesa de jardín y caseta del perro


Dos preciosos pasillos tras cruzar la puerta... ¿¿Por dónde empezamos??


¡Por este!




Las telarañas casi obligan a ir a gatas...


















Mismo cuarto desde la otra puerta




     Llegamos a un gran salón donde lo más espectacular está sobre nuestras cabezas... El techo de madera es impresionante...










     La siguiente sala estaba llena de libros almacenados, supongo que este cura daba clases aquí. Había libros de catequesis, teología y otros títulos más curiosos... Nadie como la Iglesia para educar en valores, en temas como "La mujer, tema candente" o "Curso dirigido de educación sexual"...
  ¿¿¿???










El siguiente pasillo nos lleva a la mejor sala...










El armario estaba lleno de boletines eclesiásticos de los años 50 a 70














Salimos en busca de la cocina que está al final del pasillo...




























El rastro de cadáveres comenzó aquí, en la cocina, con la primera rata... 
(¡No sabía que podían tener semejantes colmillos!)



     La cocina había sido reformada al lado de la primera que tuvo la casa. Las antiquísimas "lareiras", que se suelen conservar tras las reformas y se utilizan para ahumar las morcillas y chorizos caseros después de la matanza, para hacer filloas en carnavales o simplemente para dar calor a la casa. Esta continúa en su lugar original donde, además, han colocado una moderna caldera.





     Ignoro el uso que tuvo otro cuarto que se encontraba en este mismo pasillo, parece una especie de despensa, aunque me despista la decoración...






Un antiguo perchero


     Con la visita a la cocina terminamos esta planta de la casa y nos vamos en busca del desván y el sótano. En la entrada al desván, nos esperaba la segunda rata...


En la puerta estaba colgado un dibujo de la artista Flor  Mª   :)




Vacío...




Bajamos al sótano...


Allí estaban las piezas del lagar, un Sagrario y el cajón de los huesos...












Nos vamos de allí...




Un lugar bien oculto entre la maleza que parece que no serán más que cuatro paredes verdes...
 Increíbles los secretos que guarda.









6 comentarios:

  1. Buen reportaje, estas segura que no era un vampiro ????, no se, no se...., saludos


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    1. Gracias, Pedro. A saber! Cada vez encuentro cosas más raras... Gracias por comentar, saludos :)

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  2. Bestial!!!!
    La puerta de entrada esa de dos hojas, los animalitos que no faltan en tus reportajes, los estantes con esos librs antiguos, UNA PASADA!!!!,,,, ne ha gustado mucho.
    Un saludo
    Jordi Vall

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    1. Muchísimas gracias, Jordi por tus palabras :) Fue un hallazgo curioso con esa cruz gigante, esta tan escondida que aguantará mucho tiempo. Gracias otra vez por tu interés, un abrazo!

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  3. Ese cuarto especie de despensa... las jaulas quizá fuesen secaderos de quesos o de otras cosas a las que les iba bien la circulación de aire y había que evitar el aceso de los insectos.
    Saludos
    José

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    1. Buena observación, José, no lo había pensado, probablemente fuese esa su función. Muchas gracias por tu visita y tu comentario, un saludo.

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