martes, 25 de marzo de 2014

PAZO II


   Es la primera vez que me salto un cordón policial, lo entendí en cuanto crucé la puerta y vi el estado en que se encontraba este lugar... Probablemente, y por supuesto siempre bajo mi responsabilidad, lo volveré a hacer...

   Construido en 1767, este pazo perteneció a varias generaciones de una  misma familia hasta alrededor de 1900, cuando fue vendido a unos marqueses. Éstos promovieron una romería relacionada con el santo al que está dedicada su pequeña capilla. Dicha romería dejó de celebrarse a mediados del S XX hasta que en 1982 un grupo de vecinos de la zona, la recuperó. Su último dueño parece ser que fue un militar, concretamente un coronel. 

    Os dejo con las fotos de este lugar que, en sus casi 250 años de historia, ha pasado por varias manos y ha "sufrido" diferentes restauraciones y ampliaciones hasta los años 80 cuando, supongo, fue abandonada a juzgar por la decoración de la pared de una de las habitaciones más modernas... ¡¡pegatinas de la serie "V"!!






 Primera imagen al cruzar la puerta...


Con cuidadito... allá vamos...










Entramos y sólo encontramos... el vacío!



 Y un pequeño servicio a la derecha de las escaleras...


     Si la visión desde la entrada era espeluznante... las vistas desde arriba no son mucho más reconfortantes...




     La puerta que vemos a la izquierda desde la entrada es el acceso al gran salón con chimenea que se encuentra debajo de la planta "vacía" de antes, sobre el que cayó una viga y que se está viniendo abajo también...









Con dificultades llegamos a entrar en esta habitación...


Resultó ser otro salón con chimenea y un enorme y extraño baúl...






Estaba vacío...


También había unas escaleras que luego descubrimos que llegaban a una cocina...


Siguiente estancia...


     Era la cocina a la que se accedía también por las escaleras del "salón del baúl", pintada de verde y blanco...






     Pasamos la cocina y encontramos... ¡¡¡otra cocina!!! Está más destrozada que la anterior y pintada de azul y rosa...




Si os fijáis en el pequeño hueco bajo las escaleras veréis algo sorprendente...


     Esto empieza a ser tan inquietante como habitual... allí había otra momia... esta vez de un perro grande que se quedó dormidito ahí...para siempre... La sensación que me dio fue la de que los últimos habitantes de esta casa... ¿abandonaron a su mascota con ella? Espero que no y que sólo fuese un perro perdido de la zona... pero resulta muy curioso que haya elegido ese sitio en concreto para cobijarse, que parecía  ser su escondite habitual... Es común en las aldeas dejar a los animales dentro de casa, el invierno es duro en Galicia... En cualquier caso, por fin descansa...


Subimos a la segunda planta...




    Sólo hay dos habitaciones relativamente nuevas en comparación con el resto del edificio, imagino que fue la última zona habitada de la casa... el único detalle curioso que tenía era la decoración de la pared de este cuarto...




Volvemos abajo...




 Otro baño...




  Otras habitaciones destrozadas...




Una alacena...


Nos vamos por donde vinimos...




   No pudimos entrar en la capilla porque estaba completamente cerrada, espero que se conserve mejor que esta gran casa... Ninguna de las fotos le hace justicia a este lugar, fue emocionante sortear todos esos obstáculos y sólo fui consciente del peligro cuando, en casa y a salvo, revisé las imágenes... 
¡Creo que la adrenalina nos ciega!
  Gracias al compi, Fran, por ser tan inconsciente como yo
¡así es más fácil ser valiente!




lunes, 10 de febrero de 2014

SALA DE FIESTAS

     Hacía muchos años que me preguntaba qué era aquel edificio abandonado, con rejas en las ventanas que había visto desde pequeña siempre cerrado. Preguntando me enteré de que era una discoteca/sala de fiestas de los 70 u 80. Según mis cálculos tendría que llevar unos 30 años abandonada  y esta eterna preguntona continuó…
¿y que habrá sido de ella? ¿Cómo sería por dentro? ¿Cómo era cuando tenía vida?  
Solo había una forma de averiguarlo…

     No publicaré las fotos de los exteriores, sobre todo, después de ver lo que le han hecho a este pedacito de historia…

      Este local estuvo cerrado hasta hace un par de años que encontró un nuevo dueño dispuesto a darle otra oportunidad; pero este dueño se encontró a su vez con un par de problemas:
  1.         Las leyes para la construcción habían cambiado y su localización ya no estaba permitida por situarse  muy cerca de la carretera, eso suponía nuevas obras… TOCADO
  2.         La “brillante” idea de quitar las rejas a un edificio de estas características, antes de su puesta en    funcionamiento,  provocó  que en “2 dias”  fuese pasto de los ladrones de cobre (deduzco yo  al ver  su estado)…  Y  HUNDIDO…
     Advierto a los más sensibles que esta fue una expedición con cadáver incluido ¡un gato momificado!
  Ruinas y momias, dos de mis pasiones en el mismo metro cuadrado ;-)

Entramos y lo primero que vimos fue una cafetería con billar...


Ojo a la ortografía...





     Detrás de la cafetería había una cocina, habitaciones y un baño (esta  mal pensada  creyó que serían habitaciones en alquiler, por aquello de si la fiesta tenía un  “happy  ending”, pero no, parece ser que se trataba de la vivienda de los dueños).













     Parecía que la cosa acababa ahí porque, a parte de esto, solo veíamos “un gran armario de madera” sin interés… El armario era,  nada más y nada menos, que el acceso al sótano donde se encontraba...  
¡la pista de baile!









     A medida que aumentaba la emoción, también lo hacia la tristeza… imaginándome qué joya se habían encontrado esos ladrones cuando entraron allí  y lo poco que les importó no dejar nada, arrancando techos, paredes, grifos… No había apenas luz, sabíamos lo que teníamos delante  ¡una vez que saltaba el flash!

      Las fotos están retocadas con brillo para poder ver bien los detalles. 
Nada más entrar nos encontramos con una extraña piscina o estanque decorativo, con una zona con sofás, a un lado y una barra de bar, al otro...










Y al fondo...


Fue imprescindible montar la panorámica, algo cutre, pero solo así se podía encajar el tamaño de aquel lugar...

























Subimos las escaleras al reservado...












Y llegamos a la mesa del "pincha"




Detrás del pincha había otra barra de bar...







Ginebra "premium" a mediados de los 60, principios de los 70... curiosa pronunciación hoy...







Pinchando...






     Debajo de la mesa del pincha y el reservado  había un túnel que comunicaba dos puertas a ambos lados de la pista. No parecía interesante, pero entramos igual…



Calefactor y soporte de micro...

     No prometía gran cosa hasta que vimos una segunda puerta. En esta parte del sótano no había más luz que la de una pequeña linterna…
Luces,  cámara y… ¡primer susto!




     Y el “campo de restos” más  grande que había visto en un lugar así… Ahora la emoción y la tristeza se transformaron en nostalgia… 

Atención al momento  ESCAPARATE  OCHENTERO,  a ver cuántos objetos reconocéis…





Peonza, canica, zapatito de la Nancy, postal, recuerdo de comunión...



Fotos religiosas y  ¿¿"porno" de la época???







¡La fotonovela!



¡Autógrafo de Angela Carrasco!





Caducó en el 87...













El sifón,  caja de casete...
     La única explicación que yo encuentro para esa cantidad de juguetes, libros, revistas, bebida…  es que en ese cuartito pasaban el tiempo los dueños,  padres e hijos, durante las tardes/noches de fiesta o que se utilizó de almacén mientras vivían arriba…
    Aquí también se encontraba el gran cartel exterior  con el nombre del local en letras rojas grandes, me vais a perdonar que no lo muestre tampoco…

 A la vuelta nos paramos en los aseos y la taquilla/guardarropa












     Los restos que se ven sobre los lavabos son heces de murciélago que encontraron su hogar en el falso techo...  





Ventana de taquilla 










 Y nos vamos...


     Fue una de las discotecas más importantes de la Comunidad y acogió las actuaciones de los grandes de la época: Los Pecos, Manolo Escobar, Peret, Ángela Carrasco... Es una penita ver lo que queda de ella...

Foto de un museo escolar de la provincia
     Me despido esperando que este reportaje os guste tanto como me gustó a mi hacerlo, muchos recuerdos y muchos “flashback”  a esta época en la que la “basca”  “movía el esqueleto” en “guateques” celebrados en sitios como este… yo,  personalmente,  me alegro de habérmelos perdido  :P

     Gracias Fran y Martina (primeriza  exploradora, espero que te quedasen ganas de repetir)  por animarse a compartir esta aventura. Os espero en la siguiente…