Prometían mucho, pero a la hora de la verdad, sólo pudimos entrar en una de ellas. Curiosamente se trataba de un bar, habían arrancado la superficie de toda la barra y la cocina donde sólo sobrevive el fregadero. Pocos detalles recuerdan su funcionamiento, así como el de la vivienda que había en la segunda planta. Os dejo con las fotos...
La cocina con una ventanilla para el servicio de pedidos...
Escaleras a la planta superior.
Un coqueto bodegón con los objetos de cosmética que había esparcidos por una habitación sin luz natural...
Subimos al desván
¡Control sorpresa! ¿Echáis algo en falta?
¡¡¡no había ni un sólo aseo en toda la casa!!!
