No podía llamarse de otro modo, una casa llena de muñecos y adornos bastante horteras, por cierto, pero que aportaban un toque de color a un lugar en proceso de decadencia...
Fue una visita fugaz porque las vecinas estaban atentas en los jardines de las casas colindantes, lo que le dio un poquito más de emoción a este viaje a los 90.
Primera visión al cruzar la puerta...
A la derecha de este pasillo estaba la cocina...
A la izquierda los dormitorios y el aseo...
Primera habitación
Segunda habitación
Tercera habitación
Esta muñeca daba muy mal rollo...
Al fondo del pasillo estaba la sala
Una vez más acompañados de un amiguito...
En ocasiones echamos en falta objetos en las casas que visitamos, pero en este caso, la cantidad de detalles nos sobrepasaba, convirtiéndola en un escenario incluso sobrecargado, una visita estresante intentando en todo momento alejarnos de las ventanas para no ser vistos, de ahí que algunas fotos, hechas con móvil, estén movidas. En cualquier caso, fue emocionante como siempre.


















